Pues nada, la cabalgata de la crisis. Y menos caramelos para tirar. Había 3.000 kilos de caramelos y 10.000 kilos de rosquillas de los Simpson. Para la gente que vio la cabalgata por la zona de Cuatro Caños ya no había rosquillas ni casi caramelos. Vale, es casi el tramo final del recorrido, pero hay mucha gente allí y tienen el mismo derecho a caramelos que los que ven la cabalgata en la Plaza de Cervantes.
Los Reyes (bueno, los concejales que iban en las carrozas) parecía que no tenían muchos caramelos para tirar. No nos vale que nos saluden desde las alturas, queremos caramelos tirados por los Reyes. Además, hay tramos en los que las carrozas pasan a toda velocidad y otros en los que se quedan paradas unos cuantos minutos, por lo que los afortunados que tienen una carroza delante de ellos se llenan los bolsillos y las bolsas de caramelos y los otros ni se enteran de cómo era la carroza (si es que se le puede llamar carroza a una plataforma con escalones, que esa es otra).
Esperemos que el año que viene notemos la diferencia respecto a la cabalgata de este año. "Claro, este año ha estado mucho mejor, es que el año pasado era la cabalgata de la crisis...".
Una de las cosas más originales, que añadieron no hace mucho, son los gigantes de los Reyes Magos. Al menos, sigue habiendo cosas que valen la pena



Cabalgata Alcalá 2008 from Natalia Marcos on Vimeo.
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