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miércoles, 1 de septiembre de 2010

"Ducha" en las cataratas del Niágara

Dicen que Nueva York es la ciudad que nunca duerme, pero a las 4 de la mañana sus calles están bastante desiertas...

Así empezó el viaje fugaz a las cataratas del Niágara, en la frontera de Estados Unidos con Canadá.

Niagara Falls, el pueblo, tiene parte canadiense y parte estadounidense, y las cataratas se pueden ver desde los dos lados. Eso sí, las mejores vistas son desde Canadá, así que a cruzar la frontera, con sello nuevo en el pasaporte.

La ciudad, o pueblo, está pensado casi como un parque temático, con hoteles, atracciones, restaurantes, noria... En fin, no merece mucho la pena quedarse allí. Pero sí ver las cataratas, increíbles vistas e increíble sensación.



Para vivir la experiencia en toda regla hay que montarse en el barco que te lleva por el río hasta al lado de las cataratas. Cuando llega casi a la catarata del Niágara (las otras que hay alrededor son más pequeñas), se queda quieto un buen rato para que todo el mundo se pueda mojar a gusto. En ese momento, fotos pocas, eso sí, pero si llevas una camarita resistente al agua, como yo, puedes coger alguna fotito y algún vídeo. Mientras mis padres se cubrían del agua, yo andaba por el medio de la cubierta del barco flipando con las vistas e inmortalizando un momento para el recuerdo.









sábado, 4 de julio de 2009

Independence day

Hoy, los estadounidenses celebran su independencia. Hace un año, todavía estaba en Nueva York, y, a parte de ser fiesta y estar cerradas muchas de las tiendas, no noté demasiado ambiente festivo (también es verdad que no fuimos a ver los fuegos artificiales del 4 de julio porque estábamos muertos y nos pillaba un poco lejos).

Feliz día de la Independencia estadounidense:


martes, 9 de junio de 2009

Señales

Otra curiosidad que nos trae José Ángel Abad en su blog, Desde Manhattan.

Resulta que en Hollywood hay una calle céntrica donde una señal dice que si pasas por la zona más de dos veces en cuatro horas, puedes ser detenido. Y eso que es una zona pública.

martes, 5 de mayo de 2009

"Garcías" en EEUU

García ya es el octavo apellido más común en los Estados Unidos. Los latinos están tomando el país, y, como dice José Ángel Abad en su blog, sobre todo la ciudad de Nueva York.

Sin embargo, me ha llamado la atención de su post una cosa que también me pasó en esa ciudad. Y es que aunque se note que los dependientes son hispanos, y hablan entre ellos en español, y cantan canciones de Alejandro Sanz con acento hispano, a ti, que también estás hablando en español con tus acompañantes, te hablan en inglés.

Curiosidades de la identidad lingüística.

martes, 10 de marzo de 2009

The NYT vende su sede

La crisis aprieta en todas partes. Incluso entre los más grandes. El New York Times ha vendido los 21 pisos que tenía en su sede neoyorkina en la octava avenida. Una vez vendidos a la firma de inversión W. P. Carey & Company, los ha vuelto a alquilar. Así que en realidad el periódico sigue teniendo su sede, pero en vez de en propiedad, en alquiler.

La octava avenida tiene edificios y lugares increíbles. Éste es uno de ellos.

miércoles, 28 de enero de 2009

Anuncio vetado en la SuperBowl

Los estadounidenses, que tienen una curiosa obsesión con, digamos, lo "políticamente correcto", han vetado este anuncio que se iba a poner durante la SuperBowl. Después de la que se montó con la famosa actuación de Janet Jackson y Justin Timberlake hace unos años, ya nada me extraña.

El anuncio es provocativo, vale, pero es muy original (come vegetales y "funcionarás" mejor).

martes, 20 de enero de 2009

Obama ya es presidente





Cambio de presidente, y cambio en la web oficial de la Casa Blanca.

lunes, 19 de enero de 2009

sábado, 17 de enero de 2009

Obamanization

Esta semana escucharemos hablar sobre Obama y su llegada a la Casa Blanca a todas horas y en todas partes. Así que, siguiendo el consejo de Carlos de Vega y de Bárbara Celis, me he preparado para la ocasión y me he obamanizado. Doy un poco de miedo, parezco un fantasma, pero mola igual.


Y no soy la única. Como nos dijeron en el blog Alta Definición, también se venden camisetas del Joker de Heath Ledger con la "estética de Obama".


lunes, 8 de diciembre de 2008

Americanos

El eterno error: referirnos a los "estadounidenses" como "americanos". En realidad, al fin y al cabo, son americanos, pero no son los únicos americanos, ni los únicos norteamericanos... Las "elecciones americanas" no son sólo en las que Obama ganó hace poco, hay muchas elecciones en todo América.

Pero parece que el error que cometemos en español viene de muy antiguo. No tenemos claro cómo llamarles, pero tampoco cómo llamarse ellos a ellos mismos. No hay palabra en inglés que sea sinónimo de "estadounidense", salgo "American" o "United States citizen".

Todo esto viene por un post de José Ángel Abad y porque las cosas relacionadas con el lenguaje siempre me interesan. En fin, habrá que hablar con cuidado.

martes, 4 de noviembre de 2008

El primer martes después del primer lunes

Igual es que soy una ignorante, pero no sabía cuál era la explicación de que las elecciones estadounidenses fueran el primer martes después del primer lunes de noviembre (jope, es difícil hasta decirlo). Creo que una vez nos lo explicaron en la facultad, pero no recuerdo ni qué profesor lo hizo. Tengo memoria de pez.

En uno de los blogs de La Comunidad de Elpaís.com que más me gustan lo explican perfectamente hoy:
"La tradición establece que las elecciones en EEUU tienen lugar el primer martes después del primer lunes de noviembre. Esto es así desde 1845, cuando la población era mayoritariamente agraria y se consideró noviembre la mejor época para votar, con la cosecha ya recogida. El martes era el día más adecuado para poder efectuar los largos desplazamientos que se requerían, sin interferir en las actividades religiosas del domingo. Finalmente, al ser después del primer lunes se evitaba que las elecciones se celebraran un 1 de noviembre, festividad de "Todos los Santos". O sea, que todo tiene su explicación, que esto del primer martes después del primer lunes no se hizo al azar."
Pues eso, todos a votar.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Bruce sigue con Obama

Me encanta verle en las noticias, y si apoya a Obama, pues mejor. Bruce cree que "Yes, We Can".

La campaña electoral en Estados Unidos está terminando. Mañana a estas horas estaremos en medio de una marabunta de noticias con sondeos e historias varias. Y por la noche sabremos el resultado. Aunque hay mucha euforia desatada entorno a Obama y muchas expectativas, yo (oh, qué raro) me mantengo escéptica y no creo que haya que lanzar las campanas al vuelo. Ganar, ganará, pero otra cosa es que sea la salvación para todo. Los demócratas estadounidenses no son de izquierdas, y eso parece que a veces se nos olvida.

Pero bueno, nunca se sabe hacia dónde girará la cosa. Tenemos cuatro años por delante para descubrirlo.

martes, 7 de octubre de 2008

Estados Unidos habla español

Me gustan mucho estas noticias. Estados Unidos se ha convertido en el segundo país con más hispanohablantes, sólo por detrás de México. Ya ha superado en varios millones de personas a España.

Está claro que, cada vez más, la lengua de Cervantes está cobrando importancia. Pero tengo la sensación de que todavía es más una importancia cuantitativa que cualitativa. Al fin y al cabo, en los Estados Unidos el español está relacionado con los hispanos, inmigrantes. Pero, aunque sólo sea porque somos muchos, el tiempo pondrá al español en el lugar que se merece. O eso espero.

(Por cierto, este es el primer post que escribo desde mi nuevo ordenador. A ver si en breve le puedo dedicar un post en condiciones, en cuanto tenga tiempo).

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Tienes un correo... de Obama

Esto de las redes sociales es todo un mundo, maravilloso u horrible, eso depende de cómo se mire. Normalmente, lo empezamos tomando como algo maravilloso, entramos de lleno, nos apasionamos y hacemos "amigo" a todo el mundo, y en poco tiempo nos quemamos y vamos dejando de lado la red hasta terminar olvidando la contraseña.

Pero sin duda tienen una gran utilidad, y más en un mundo en el que, cada vez más, si no estás en internet y en las redes sociales, no eres nadie. Y el que lo entiende primero, se termina por llevar el gato al agua.

¿A quién no le gusta que el candidato demócrata estadounidense a la presidencia le mande un mail a su correo electrónico diciendo que le ha añadido a sus contactos de Flickr o le mande las novedades de su campaña a tu correo de Facebook? A mí sí. Es una tontería, porque sabes que no es él en persona, pero sientes que te enteras de lo que pasa en el mundo, que estás formando parte de un grupo enorme de gente con los mismos intereses.

De hecho, Obama tiene ya 1,644.146 seguidores de su perfil de Facebook, la página con más seguidores de esta red social, como nos recuerda Rosa en ElPaís.com. Como ves que un amigo se hizo "amigo" o "fan" de Obama, tú también pinchas y, hale, ya estás "en la onda". Son modas, terminará pasando, pero está bien sentir de vez en cuando que estás en el mundo y que hay mucha otra gente que está en tu mismo grupo. ¿Es útil? No, desde luego, pero en un momento dado te hizo ilusión, y ya está.

Y cuando hoy he abierto el correo y he visto el agradecimiento de Barack Obama por seguirle por Flickr, he sonreído. Me ha parecido un detallazo, qué tío más majo. Si pudiera, le votaría, por majo.

miércoles, 13 de agosto de 2008

La música de los candidatos

Ya es un clásico: dar a conocer a bombo y platillo qué escuchan en sus iPod los candidatos a la presidencia, especialmente los estadounidenses. Ya vimos hace tiempo qué tenían en sus MP3 tanto McCain como Obama. Ahora toca el turno de sus diez canciones favoritas. Un intento por conocerlos mejor (o eso dicen) y, sobre todo, por intentar caer bien a los votantes que les interesan.

Está claro la orientación de cada uno, de eso no hay duda: Obama, hacia los jóvenes, negros, mujeres (era cosa de Clinton, Hillary, claro, pero le irá de rebote), minorías... Y McCain hacia... los republicanos, mantener lo que hay, vamos.

Los dos coinciden en Sinatra, como no podía ser de otra forma, la Voz. Mi cultura musical no es tan amplia como para conocer todas las canciones que mencionan, pero destaco algunas cosillas:
  • Obama, mola que te guste Springsteen, desde luego, estoy contigo. Pero yo no me habría quedado con I´m on fire de entre todas sus canciones. Si tengo que ser sincera, es una de las que suelo pasar cuando llega. Las tiene mejores. Y los Rolling, pues bien, claro.
  • McCain, ¿¿¿tu canción favorita de verdad que es Dancing queen??? Jope. Luego, la canción de Casablanca, una delicia. Y los Beach Boys me molan también, muy rollo surfero. Abba, Beach Boys... No era lo que pensaba para este hombre, realmente.

Da igual lo que pensemos, esto son puras estrategias de marketing y de comunicación política, no tiene por qué ser verdad, así que, no le demos más vueltas. Cosas de los políticos...

jueves, 24 de julio de 2008

Último día en Nueva York



Por fin llegamos al último día, el martes.
No nos levantamos muy temprano, porque no nos quedaba mucho por hacer. Primero fuimos por la mañana a la Sony, porque queríamos ver el laboratorio, una historia que recomiendan también en las guías y que no habíamos logrado ver aún. Como a mi hermano le gustan estas cosas (es ingeniero técnico industrial), quería verlo, pero habíamos ido dos días y estaba cerrado siempre. Pensábamos que el martes abrirían, pero justo este martes ponía que estaba cerrado por reforma o algo así. Hale, así que nos volvimos sin verlo, para otra vez. Ah, y esa mañana, cuando íbamos a la Sony, en Times Square vimos, por fin, al Naked Cowboy. Estaba grabando alguna historia y no dejaban acercarse mucho, hicimos una foto desde lejos, por poder decir que lo vimos.
Y nos quedamos sin cosas para hacer. Nos fuimos a Bryant Park a sentarnos en sus sillitas, pero mi hermano estaba aburriéndose mucho, así que, repasando el mapa, vi que no habíamos llegado hasta Naciones Unidas, así que allá que nos fuimos dando un paseíto.

No es gran cosa, porque no entramos, claro, sólo vimos el edificio por fuera, pero bueno, a mi hermano le hizo ilusión, sobre todo por saber que el día había servido de algo. El resto del día lo pasamos paseando de un lado para otro, sentándonos en todas partes para descansar. Comimos nuestro último Pretzel Dog (como perritos calientes pero con pan de pretzel, super bueno, una mezcla entre bollo y perrito caliente muy buena). Y a las seis de la tarde pasaron a recogernos para ir al aeropuerto. Tardamos una hora en llegar, había mucha circulación.

En el aeropuerto nos tomamos nuestro último Sweet Tea en el McDonalds que hay en el JFK y hale, a esperar a que saliera el avión. Nos sentamos al lado del arco de seguridad para ver a los polis americanos y cómo hacen quitarse los zapatos a todo el mundo y cachean a algunos. Mola. Menos mal que no tuvimos ningún problema ninguna vez.

Y mil horas de viaje, de avión y de aeropuerto después, llegamos a Madrid el día siguiente a las 17,30 horas. El viaje fue bastante horrible, sobre todo por el avión nocturno (ya lo dije, no dormí nada, no había tele ni nada para entretenerse, hubo una hora de retraso, pero durante la cual estábamos en el avión... Un rollo todo).

Ahora todo son buenos recuerdos, realmente. Es un viaje para repetir y repetir y repetir. Nueva York no me decepcionó nada, y seguro que vuelvo, desde luego.
Espero que esto no se haya hecho muy largo, pero es que me servía también como diario, para recordarlo para la posteridad, y como terapia, para no deprimirme.

Gracias, New York, New York.

miércoles, 23 de julio de 2008

Séptimo día

Nos vamos acercando al final. Y eso también se notaba en nuestras piernas. Este día iba a ser, necesariamente, más descansado porque ya no podíamos con nuestras almas. Además, la mayoría de cosas que queríamos ver ya estaban vistas. Sólo quedaba terminar de visitar un poco la Quinta Avenida y pasear por Central Park a pie. Poco más.

En la Quinta entramos a algunas tiendas míticas (no porque fuéramos a comprar nada, claro) que nos faltaban por ver, como Nike (Niketown), Disney, Tiffany y la tienda de juguetes FAO Schwarz. Curiosa la visita a Tiffany, con gente muy maja, acostumbrada a ver a turistas con cámaras de fotos que sólo entran para decir luego que han entrado en Tiffany. En tiendas de juguetes me quedo con Toys'R Us, o como se escriba, la de Times Square, era la más espectacular y que más gustaba a los niños también.

El paseo por Central Park también estuvo bastante bien, me gustó más andar por el parque a pie que en bici, además se ven más cosas, más caminos escondidos (y eso que no nos perdimos adentramos demasiado, por si acaso, que estábamos muy cansados) y más estatuas y cosas típicas del parque. Lo único que, como era lunes por la mañana, la gente tiene la mala costumbre de trabajar, por lo que sólo estábamos poca gente paseando, y todos turistas.

El resto del día lo pasamos entre que si compramos y no compramos mi iPod nano, que si compramos tacitas para la familia, que si camisetas... Esas cosas tontas que hay que hacer. Y a eso de las siete nos fuimos hacia Bryant Park. Una de las guías que tuvimos en las excursiones nos recomendó ir a este parque, justo detrás de la Biblioteca (bastante cerca de nuestro hotel) el lunes por la tarde-noche, porque ponen en verano películas clásicas gratis, patrocinadas por HBO, que está ahí al lado, y se llena de gente para verlo. Aunque no fuéramos a ver la peli, nos recomendaba ver el ambiente.

Y claro, a mí si me juntan cine, cerca del hotel y en Nueva York, ahí tengo que estar. Ya a las siete de la tarde había muchísima gente que, con sus toallas, habían cogido sitio en la explanada de césped del parque. Otros estaban en las numerosas sillas y mesitas que hay alrededor, que se llenan para la ocasión. Todo muy bien organizado, con mucha vigilancia. Incluso daban palomitas a los que iban a ver la peli (demasiado saladas, por lo que tuvimos que desistir finalmente, pero nos hizo mucha ilusión). A las ocho y media, más o menos, fuimos a un McDonalds cercano a cenar y a las nueve menos diez, que era cuando iba a empezar la peli, volvimos al parque para ver empezar la peli. Ponen trailers de pelis antes y luego un corto de animación. Cuando empezó la peli nos fuimos, pero nos gustó mucho ver cómo se lo montan. Es lo que la guía llamaba "vivir Nueva York como un neoyorquino, no como un turista". Un ambiente muy bueno, realmente aconsejable.

martes, 22 de julio de 2008

Sexto día

Ya queda menos, sólo tres días. Quiero terminar antes de irme otra vez de vacaciones este viernes, así que vamos a lo que vamos.

El domingo también fue muy intenso, de hecho terminamos mi hermano y yo con calambres en las piernas, unos dolores que no veas. Pero todo mereció la pena. Nos levantamos a eso de las 8 y media, compramos un café en el Starbucks de debajo del hotel y nos fuimos al metro, donde desayunamos a la vez que íbamos camino de Brooklyn. En la primera parada del metro en este barrio nos bajamos y nos dispusimos a cruzar el famoso puente de Brooklyn. Creo que hicimos lo mejor, cruzarlo en sentido Manhattan, porque si lo haces al contrario las vistas no son las mismas, tienes que estar todo el rato dándote la vuelta para ver Manhattan. Aunque estaba un poco nublado (eran las nueve y cuarto o así), las vistas eran fantásticas igualmente. Otro año hay que cruzarlo de noche, que nos lo recomendaron también, pero por esta vez de día estaba bien. Aunque era pronto, había bastante gente, sobre todo corriendo o en bici, y según te acercabas a Manhattan, cada vez más turistas.

Una vez en el otro lado del puente, que se me hizo más corto de lo que yo pensaba, fuimos a Canal Street, a la zona donde se unen Chinatown con Tribeca. Primero queríamos (bueno, quería yo) ver uno de los restaurantes de Robert de Niro en este barrio, pero llegamos al cruce donde debía estar y no estaba, así que nos dimos la vuelta y volvimos a Chinatown. Tribeca no tiene demasiado interés.

Chinatown es un barrio jaleoso, lleno de chinos (fíjate tú), muy caótico, todo lleno de tiendecitas de imitaciones, de bazares, de tiendas de comida... Una especie de Times Square sin glamour y lleno de chinos. No me apasionó, me perturban estos sitios. Andamos un poco por sus calles y luego nos fuimos a Little Italy, que está pegado a Chinatown.

Little Italy, mucho mejor. Sólo con entrar en su calle principal se respira otro ambiente, más relajado, más alegre, todo lleno de pizzerías, con las casas típicas de las pelis y series de mafiosos, bares donde capos de la mafia fueron asesinados... En fin, esto es otra cosa, me gusta. Los italianos, como se acercaba la hora de comer, se lanzaban a los turistas para proponerles comer una pizza en su restaurante (qué tíos, me encantan). Jeje, tenían todavía una banderita de "Forza Italia", de la Eurocopa, pobres...


El siguiente destino era el Soho, que también linda con Little Italy. Es una zona tranquila, con edificios muy cuidados, de colores y de hierro, que ahora alojan tiendas de lujo en su mayoría. El Soho es una zona muy apropiada para pasear, igual que el Village, que fue el siguiente barrio que visitamos, también pegado al anterior.

Greenwich Village es una zona residencial, tranquila, pero sólo por el día. Por la noche es la zona por donde los jóvenes neoyorquinos salen de marcha. Ha sido cuna de movimientos como el hippie o punk, y al atardecer se puede ver gente de toda clase, con todo tipo de ropas, sin que nadie llame la atención. Nosotros lo vimos al mediodía, así que nos perdimos todo esto. Pero nuestra ruta nos llevaba, pasando por otras callecitas, a la casa que sirvió de exteriores para la serie Friends. Estuvo bien, no sólo por ver la casa, sino por ver la calle donde está, con unos edificios muy chulos, y por ver las calles de los alrededores. Una zona muy recomendable, cara para vivir, muy cara, pero para visitar está muy bien.

Terminamos esta ruta por los barrios de Manhattan en la calle gay por excelencia en Nueva York. Banderitas multicolor por todas partes, gente de todo tipo... Un ambiente alegre y desenfadado, en la gente y en las tiendas. Os lo podéis imaginar.

Después de llamar a casa y seguir paseando por la zona del Village (los parques tienen todos mucha vida, hay partidos de baloncesto, gente tocando, jugando al ajedrez...), tomamos el metro de vuelta a casa, medio muertos. Después de descansar un poco salimos a dar nuestro paseo diario por Times Square y a la camita, que fue un día muy intenso, pero, como véis, muy interesante: puente de Brooklyn, Chinatown, Little Italy, Soho, Village... Muy bien.

lunes, 21 de julio de 2008

Quinto día


El sábado llegó el tour de contrastes de Nueva York. Nos recogieron en el bus prontito y nos dieron un paseo por zonas de New Jersey, el estadio de los Yankees, Bronx, Malva (una zona residencial de lujo) y terminamos en un museo que tiene una maqueta muy grande de Nueva York, un sitio que sólo ven los turistas en estas excursiones hoy en día y donde yo deduje que nos llevan sólo para ir a los servicios (fue en lo que más insistió la guía, que fuéramos al servicio antes de ver la maqueta).

El paseo en autobús por el Bronx es lo más destacable de todo esto. Fuimos por la zona de los graffitis, aunque ahora quedan pocos ya después de la super limpieza a la que el ex alcalde Giuliani sometió este barrio, con una ley férrea para luchar contra la alta criminalidad de la región. Me gustó especialmente la historia de Amadou Diallo, que yo conocía por la canción de Bruce "41 shoots". Por una serie de desgraciadas circunstancias, unos policías novatos (¿es esa una excusa?) le pegaron 41 tiros de los que 17 le dieron y mataron. Los policías fueron expulsados del cuerpo, pero siguen por ahí, en los bomberos y cosas así. En fin, siempre me ha dolido mucho esta historia. También nos contaron más historias sucedidas en esos tiempos de malotes por el Bronx. Ahora parece que no es lo mismo, aunque no sé yo, no me fiaría demasiado, lo mismo que en Harlem...

Y por la tarde, a eso de la una y media, después de comer, fuimos a ver si había entradas para algún musical en TKTS (donde venden entradas para ese mismo día a precio rebajado). Y, premio! Había para Chicago, lo que queríamos. Pero esto lo cuento con más detalle en el Blog De Cine, porque tiene reminiscencias fílmicas, como véis. Muy intersante y divertida la experiencia.

Más tarde tuvimos también tiempo para subir al mirador del Rockefeller, al Top of the Rock. Unas vistas muy chulas, aunque estuviera un poco nublado ese día. tiene tres pisos de mirador y se pueden hacer fotos muy chulas. Nos gustó mucho.

Ah, y creo que ese día fue cuando descubrimos la tienda de M&M en Times Square. Entramos después de ver Toys'r Us, también muy flipante, y no sólo para niños. Pero en M&M, eso de ver tantos juntos y la tentación de robar unos poquitos cada vez... Ufff.

Como véis, el sábado fue un día bastante intenso.

domingo, 20 de julio de 2008

El Apple de la Quinta Avenida

Vaya por delante que odio ir de tiendas. Sí, soy una mujer, pero me gusta el fútbol, no me maquillo, no me gusta llevar sortijas, anillos, colgantes, pulseras, pendientes..., y odio ir de tiendas, así soy yo.

Pero me quería comprar un MP3 o un iPod. El caso es que el segundo día miramos en J&R, y vimos un Creative Zen que estaba chulo, pero lo dejamos para ver más cosas. La siguiente tienda de referencia era Apple, para ver los iPod. Entramos en ese mundo bajo tierra que es la tienda de la Quinta Avenida, todo super blanquito, con un montón de cacharritos para poder probar, con más dependientes que clientes, y empieza a suceder.

Mientras que estamos mirando, sin más, todo va bien. Pero en el momento en que tengo que empezar a decidir si comprar algo o no... ahí viene el problema. Mi hermano insistía en que me comprara el iPod, que la resolución de la pantalla era mucho mejor, que estaba bien de precio, que me iba a arrepentir si no lo hacía. Y la verdad es que me gustaba lo de la ruedecita esa. Y dije, "vale, me lo compro". Guay, voy a un dependiente (después de elegir uno, que ya es una decisión), me dicen que los de los colores son sólo los nanos de 8 gigas, pero yo quiero el de 4, así que sólo lo hay plateado. Bueno, pues vale, plateado. Venga, ven conmigo, que voy a por él. Espero. Este es. Mmmm, vale. Y para cargarlo? Me da otra cajita (que no hacía falta, nos estábamos haciendo un lío, era para conectar a la red eléctrica, pero con lo del ordenador me vale). Y entonces empiezo a sumar y decido pensármelo mejor, sobre todo para terminar de ver las tiendas recomendadas (faltaba B&H).

Puf, veo que la historia así contada es muy larga. Resumo: fuimos a B&H, compramos un MP3 para una amiga de mi hermano, lo abrimos en el hotel para ver cómo era, comprobamos que el iPod mola mucho más, aunque sea más caro, y decido comprarme el iPod. Volvemos a Apple, voy a comprarlo y justo antes de pasar la tarjeta veo el precio y no era lo que yo pensaba (pensaba que costaba menos, me había hecho un lío después de ver tantos precios). Así que me piré otra vez (Diossss, la segunda vez que les dejé con el dichoso iPod en la mano), y fuimos a B&H (donde estaba más barato que en Apple) y ya me hice con mi Nano.

Ahora tiene mogollón de canciones de Bruce Springsteen y aún no sabemos cómo meter vídeos y meter fotos sin que se borre todo lo demás (jajaja, vale, suena raro, pero sí). Esa es mi historia en Apple: dos plantones, dos especie de bloqueos mentales y una sensación super rara. Mi hermano flipaba, dice que me quedaba medio paralizada simplemente con bajar las escaleras. No sé, cosas del inconsciente, debe ser. Pero bueno, la tienda mola, hay que verla, os lo aseguro.