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miércoles, 21 de marzo de 2012
Día de la Poesía
El poeta es un árbol
con frutos de tristeza
y con hojas marchitas
de llorar lo que ama.
El poeta es el médium
de la Naturaleza
que explica su grandeza
por medio de palabras.
El poeta comprende
todo lo incomprensible,
y a cosas que se odian,
él, amigas las llama.
Sabe que los senderos
son todos imposibles,
y por eso de noche
va por ellos en calma.
En los libros de versos,
entre rosas de sangre,
van pasando las tristes
y eternas caravanas
que hicieron al poeta
cuando llora en las tardes,
rodeado y ceñido
por sus propios fantasmas.
Poesía es amargura,
miel celeste que mana
de un panal invisible
que fabrican las almas.
Poesía es lo imposible
hecho posible. Arpa
que tiene en vez de cuerdas
corazones y llamas.
Poesía es la vida
que cruzamos con ansia
esperando al que lleva
sin rumbo nuestra barca.
Libros dulces de versos
son los astros que pasan
por el silencio mudo
al reino de la Nada,
escribiendo en el cielo
sus estrofas de plata.
¡Oh, qué penas tan hondas
y nunca remediadas,
las voces dolorosas
que los poetas cantan!
Etiquetas:
literatura,
poesía
lunes, 21 de marzo de 2011
Versos
Versos, versos, más versos,
versos
para los hombres buenos, sublimes de ideales
y para los perversos;
versos
para los filisteos, torpes e irremisibles
y los poetas de los lagos tersos.
Versos
en los anversos
y en los reversos
de los papeles sueltos y dispersos.
Versos
para los infieles, para los apóstatas,
para los conversos,
para los hombres justos
y para los inversos;
versos, versos, más versos,
poetas, siempre versos.
Ahoguemos con versos
a los positivistas,
dejándolos sumersos
bajo la enorme ola de los versos,
en ella hundidos, náugrafos, inmersos.
Versos
en el santo trabajo cotidiano
y en los momentos tránsfugas, transversos.
Versos tradicionales
y versos nuevos, raros y diversos.
Versos,
versos,
más versos,
versos,
versos
y versos,
siempre versos.
versos
para los hombres buenos, sublimes de ideales
y para los perversos;
versos
para los filisteos, torpes e irremisibles
y los poetas de los lagos tersos.
Versos
en los anversos
y en los reversos
de los papeles sueltos y dispersos.
Versos
para los infieles, para los apóstatas,
para los conversos,
para los hombres justos
y para los inversos;
versos, versos, más versos,
poetas, siempre versos.
Ahoguemos con versos
a los positivistas,
dejándolos sumersos
bajo la enorme ola de los versos,
en ella hundidos, náugrafos, inmersos.
Versos
en el santo trabajo cotidiano
y en los momentos tránsfugas, transversos.
Versos tradicionales
y versos nuevos, raros y diversos.
Versos,
versos,
más versos,
versos,
versos
y versos,
siempre versos.
(Gerardo Diego)
domingo, 21 de marzo de 2010
Día de la poesía
No digáis que agotado su tesoro,
de asuntos falta enmudeció la lira:
podrá no haber poetas, pero siempre
habrá poesía.
Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!
Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a do camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!
Mientras se sienta que se ríe el alma
sin que los labios rían,
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila,
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!
Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!
de asuntos falta enmudeció la lira:
podrá no haber poetas, pero siempre
habrá poesía.
Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!
Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a do camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!
Mientras se sienta que se ríe el alma
sin que los labios rían,
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila,
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!
Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!
Rima IV de Bécquer.
Día Mundial de la Poesía.
Etiquetas:
literatura,
poesía
sábado, 19 de diciembre de 2009
El pirata de Espronceda
La poesía española del Romanticismo no sería lo mismo sin José de Espronceda. Su evolución como poeta, desde el neoclasicismo hasta el romanticismo más beligerante, representa también la evolución que se fue dando en la poesía española en el siglo XIX.
De familia acomodada y muy activo en la política de su tiempo desde las posturas de los liberales exaltados y muchas veces desde el extranjero, murió joven, con 34 años, de una enfermedad de garganta.
Cuando da el salto al estilo romántico, muchos de los protagonistas de sus poemas serán seres marginados socialmente, diferentes. El pirata, el concenado a muerte, el mendigo, el verdugo, entre los que consigue sus mejores logros como escritor.
En esta relectura de la obra poética de Espronceda, me ha sobrecogido especialmente El reo de muerte, con ese insistente "¡Para hacer bien por el alma del que van a ajusticiar!". Pero siempre me quedo leyendo y releyendo la Canción del pirata. Siempre merece la pena volver sobre ella, me llena de energía y de esperanza, no sé por qué. Un canto al Romanticismo:
De familia acomodada y muy activo en la política de su tiempo desde las posturas de los liberales exaltados y muchas veces desde el extranjero, murió joven, con 34 años, de una enfermedad de garganta.
Cuando da el salto al estilo romántico, muchos de los protagonistas de sus poemas serán seres marginados socialmente, diferentes. El pirata, el concenado a muerte, el mendigo, el verdugo, entre los que consigue sus mejores logros como escritor.
En esta relectura de la obra poética de Espronceda, me ha sobrecogido especialmente El reo de muerte, con ese insistente "¡Para hacer bien por el alma del que van a ajusticiar!". Pero siempre me quedo leyendo y releyendo la Canción del pirata. Siempre merece la pena volver sobre ella, me llena de energía y de esperanza, no sé por qué. Un canto al Romanticismo:
Que es mi barco mi tesoro,
Que es mi Dios la libertad,
Mi ley, la fuerza y el viento,
Mi única patria la mar.
Etiquetas:
libro,
literatura,
poesía
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