lunes, 21 de marzo de 2011

Versos

Versos, versos, más versos,
versos
para los hombres buenos, sublimes de ideales
y para los perversos;
versos
para los filisteos, torpes e irremisibles
y los poetas de los lagos tersos.
Versos
en los anversos
y en los reversos
de los papeles sueltos y dispersos.
Versos
para los infieles, para los apóstatas,
para los conversos,
para los hombres justos
y para los inversos;
versos, versos, más versos,
poetas, siempre versos.
Ahoguemos con versos
a los positivistas,
dejándolos sumersos
bajo la enorme ola de los versos,
en ella hundidos, náugrafos, inmersos.
Versos
en el santo trabajo cotidiano
y en los momentos tránsfugas, transversos.
Versos tradicionales
y versos nuevos, raros y diversos.
Versos,
versos,
más versos,
versos,
versos
y versos,
siempre versos.
(Gerardo Diego)

martes, 15 de marzo de 2011

Nucelar, la palabra es nucelar

Llevamos unos días muy nucleares... bueno, nucelares, como dice Homer. El segundo accidente más gordo tras Chernóbil. Aunque no es comparable: no en todas partes hay terremotos y tsunamis como el de Japón que coincidan con una central nuclear, como en Fukushima.

viernes, 11 de marzo de 2011

El aburrimiento o el sufrimiento

Anthony Soprano Jr: ¿Nunca pensáis cosas como por qué nacemos?

Meadow Soprano: Madame de Staël dijo: "en la vida se debe elegir entre el aburrimiento y el sufrimiento".

Tony Soprano: Vete a tu habitación.

Anthony Soprano Jr: En serio, ¿por qué nacemos?

Carmela Soprano: Nacemos porque descendemos de Adán y Eva... Ahora, vete a hacer los deberes.

Anthony Soprano Jr: ¿Álgebra? Es un aburrimiento.

Tony Soprano: La otra opción es sufrir. ¿Quieres empezar ya?


(Los Soprano, 2x07)

lunes, 28 de febrero de 2011

Noche de Oscar

Ayer viví mis segundos Oscar en directo, en la distancia, claro, pero en directo. Esta vez, en la redacción, bien acompañada. Lo pasamos bien, no pasé demasiado sueño (algo influiría la siesta de dos horas que me marqué), y comentamos las mejores jugadas. En Eskup el mano a mano con Gregorio Belinchón esta vez quedó así, por si quieres repasar lo que dio de sí la noche:

martes, 15 de febrero de 2011

Quinta temporada

Series, series, series. El mejor cine se hace hoy en la televisión. Un tópico pero también una gran verdad (aunque el cine tiene algo que lo hace único...).

Hoy nace Quinta temporada, un blog que homenajea en su título a The Wire y su quinta temporada, y en el que varios periodistas de El País, coordinados por Miriam Lagoa, escribiremos sobre series y todo lo que las rodea. En mi primer post hablo sobre los Simpson y actores de Hollywood que han visitado Springfield. Series y cine, ahí andamos...

Se admiten sugerencias, por supuesto. Y sois todos bienvenidos a Quinta temporada, en blog, Twitter y Facebook.

sábado, 5 de febrero de 2011

Treme, intentando salvarse por la música


Cuando el Katrina se llevó por delante Nueva Orleans, se llevó por delante también las vidas de muchas personas. Además de los que murieron, toda la ciudad tuvo que enfrentarse al duro trabajo de intentar recuperarse y seguir adelante en una vida que ya no era la suya.

Por suerte o por desgracia, en el Treme tienen la música, a la que pueden agarrarse como a un clavo ardiendo. Lo malo de los clavos al rojo vivo es que, a veces, te salvan pero, otras veces, te queman, lo sueltas y quedas a la deriva.

En Treme, de HBO, no solo se homenajea a una ciudad, sino también a todo un estilo de vida, a un mundo que vive por y para la música. Seguimos la vida de varios personajes tres meses después del paso del Katrina, cómo todo ha cambiado para ellos y las consecuencias durante los siguientes meses. Varios personajes con historias diferentes, vidas paralelas, entrecruzadas, que comparten los carnavales de Nueva Orleans, sus desfiles, su música. Porque Treme no solo es una serie, es música. Es un desfile de intérpretes homenajeando a una de las ciudades donde todo empezó. Música para vivir, música para morir, música para luchar y música para rendirse. Siempre la música.
And there's a saxophone!
Os dejo con su fantástica intro, con la música de John Boutté.



domingo, 23 de enero de 2011

El País de mañana

¿Cómo será el periódico en el que trabajo en el futuro? ¿Nos informaremos através de tabletas y móviles solo? ¿Se mantendrá el papel? ¿Y los periodistas? ¿Cómo será la redacción?

Nacho Vigalondo se coló en El País y la puso patas arriba dos días. Me perdí parte del rodaje, pero me pude cruzar con él un par de veces (mola, porque cuando te le quedas mirando, te dice "Hola" como si realmente te conociera). Soy fan de Vigalondo y de todo lo que hace, por eso hoy he ido corriendo a la web de El País a ver cómo había quedado el corto-anuncio que grabó con redactores y jefes de El País.



Con making of y todo, para que sepas quién es quién.

miércoles, 19 de enero de 2011

Carnivale, la eterna lucha del bien contra el mal

- El patrón, tú, Jesucristo, Juan el Bautista... Todos vosotros. Os encanta tirar vuestra vida por la borda.
- Hicieron lo que tenían que hacer.
- No me jodas. ¿Crees que el Señor tuvo que morir para justificarse? Si cuando le dijeron "venga, baja de la cruz", Jesucristo hubiera bajado y les hubiera escupido en la cara, ¿habría pasado algo malo?
- Es la mayor tontería que he oído.
- No lo es. La mayor tontería es palmarla cuando no toca. [...] Y te diré otra cosa: en esta vida, la muerte es el camino más fácil.
(Carnivàle, 2x12)

Corren los años 30 en Estados Unidos. La gran depresión. Polvo en la carretera, pobreza generalizada... Un circo ambulante recorre los caminos animando la vida de los allá presentes con sus excentricidades. Pero eso es lo de menos. Lo importante en Carnivàle es Ben Hawkins, un joven que "casualmente" encuentran en uno de los pueblos, con unos poderes anormales, y sus obsesiones personales, que terminan implicando a todo el grupo en la búsqueda de sus orígenes. Por otra parte, un sacerdote que desde el principio vemos que no tiene mucho de santo, también obsesionado, "casualmente", con ese chico.

El bien contra el mal. Dios contra el demonio. Dos caras de la misma moneda. Sin uno no tendría sentido el otro. Y la vida contra la muerte. Morir para vivir; vivir para morir.

Entre tanto, amores, apuestas, celos, intrigas, con unos personajes extraños y cercanos.

Todo esto es Carnivàle, una serie de HBO cancelada en la segunda temporada por su alto coste y baja audiencia. Una cancelación que nos deja a medias, sin un final digno. Pero hasta llegar ahí, merece la pena. Eso sí, preparados para vivir momentos de gran tensión.