domingo, 16 de enero de 2011

Cien años de soledad y Macondo, sin segundas oportunidades

"Porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra"
Cien años de soledad. Hacía tiempo que quería leerlo y nunca encontraba el momento, me producía respeto. Precisamente por eso, me decidí a viajar con la mente a Macondo, ese pueblo a medio camino entre la realidad y la ficción, entre lo terrenal y la fantasía. Un lugar aislado del resto del mundo donde es posible que se esté lloviendo durante cuatro años, once meses y dos días seguidos, o que un solo hombre haga 32 guerras civiles y las pierda todas, o que tres mil personas sean asesinadas por el ejército y llevadas al mar en un tren de doscientos vagones y nadie en el pueblo salvo una persona recuerde tal acontecimiento.

Macondo es ese lugar de nuestra imaginación donde habitan los Buendía, una estirpe que va dejando tras de sí un reguero de fantasmas de los que las nuevas generaciones no se pueden librar. Solo las hormigas serán capaces de llevárselos por delante.

Si le das vueltas a la historia, lo lees como metáfora de la sociedad contemporánea o desde el punto de vista mítico, Cien años de soledad te gusta. Si te dejas llevar por la narración y las vicisitudes de los Buendía, Cien años de soledad te gusta. No hay escapatoria. Estarás enganchado sin remedio desde las primeras líneas:

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo.

domingo, 2 de enero de 2011

El bautizo del Niño

Bautizo del Niño en Palencia from Natalia Marcos on Vimeo.


Una tradición palentina a la que nunca había asistido es el Bautizo del Niño, que se celebra cada 1 de enero. Mis tías y mi abuela nos hablaban de esta fiesta y este año por fin nos hemos acercado a ver en qué consiste de primera mano.

Se trata de una fiesta reconocida desde 1999 como de Interés Turístico Regional (y que lucha por ser declarada de Interés Turístico Nacional). Tiene lugar en la iglesia de San Miguel, en la que, según cuentan, se casó el Cid Campeador, y empieza con un acto religioso en su interior que da paso al comienzo de la procesión de la imagen del Niño mientras suena un villancico, Ea:
Ea que eres como una perla
Ola que los niños te adoran
Oye que te rondan pastores
Vaya que eres sol refulgente, Niño del Alma
Niño del Alma.
Dan la vuelta a toda la iglesia en procesión para terminar de nuevo en la misma puerta por la que salieron del templo, momento en el que las autoridades suben a unos balcones y empieza la pedrea. Que es lo que su propio nombre indica: tirar proyectiles en forma de caramelos a todos los asistentes que abarrotan la plaza.

¿Divertido? Puede, así dicho. Pero cuando te dan unas cuantas bolas de caramelo en la sien, la cabeza... la cosa empieza a ponerse seria. Aun así, está curioso. Eso sí, hace falta técnicas especializadas para hacerse con caramelos: nada de ponerse atrás, ahí solo llegan las bolas de caramelo y con mucha fuerza, duelen; parece que el mejor sitio para evitar las pedradas y poder coger caramelos es debajo de unos soportales debajo de los balcones: puedes asomarte de vez en cuando y coger lo que cae al suelo.

Ah, y si habías pensado en la inteligente opción de poner un paraguas bocarriba para protegerte y coger caramelos a la vez, por una discusión que había entre unos chicos y una señora pudimos deducir que está mal visto, incluso prohibido.

Y tras unos 10 minutos de "lanzamiento libre de caramelos", acaba la fiesta.


A parte de la poca organización a la hora de la procesión, que tenía que ir abriéndose camino casi a codazos entre la gente, y el peligro que conlleva la pedrea, está curioso aunque solo sea por estar en medio de esa lluvia de caramelos y proyectiles...

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Adiós a CNN+

Un día triste para los periodistas: un canal de televisión serio, informativo, con un montón de profesionales detrás, cierra después de 11 años en antena. La última noticia que dieron fue su propio cierre.
El personal abandona la imagen para dar paso a un canal de 24 horas de Gran Hermano, que tuvieron el pequeño detalle de no empezar a emitir en el mismo momento. Pero el contraste de pasar de CNN+ a GH24h fue durísimo.

viernes, 24 de diciembre de 2010

27

Familia, amigos, películas, blogs, series, trabajo, Nueva York, Atleti, el final de Perdidos, nieve, Alcalá, más trabajo, Mad Men, leer, Times Square, el comedor del trabajo, Bruce, Filología, llorar un poco, The Wire, reír mucho, Twitter, mi hermano, Periodismo, más cine, Europa League, Harrison Ford, Córdoba, internet, Alejandro Sanz, Mundial, campeones, Supercampeones, más trabajo, compañeros, abuelos, A dos metros bajo tierra, Don Juan Tenorio, más Atleti, amores imposibles, reencuentros, más trabajo, cambios, futuro, mis padres.

Muchas cosas, o no tantas, pero todas me hacen crecer. Un año más, un año menos. Y echando de menos a quien ya no está.

Feliz Nochebuena a todos.

Hoy quedan inaugurados mis...

jueves, 16 de diciembre de 2010

Las copas de los bicampeones pasan una tarde en Alcalá

Es que en Alcalá somos muchos atléticos, y a los atléticos no hay nada que nos pare, ni el frío ni las largas colas. Por eso ayer esperamos pacientemente para poder hacernos un par de fotos delante con las copas de los bicampeones de Europa.

Atleti, Navidad, Alcalá... Se podría pedir algo más, pero sería abusar.

Unas fotitos y un vídeo con lo que podéis ver dentro del autobús, si tenéis la suerte de que pase por vuestra ciudad.



lunes, 13 de diciembre de 2010

Churros en San Ginés

Hacía mil años que no me tomaba un chocolate con churros en una churrería. Y ha tenido que ser en la mítica churrería San Ginés, entre las calles Arenal y Mayor, en uno de los pasadizos más antiguos de Madrid. Ahí lleva desde 1894. Valle-Inclán inmortalizó este lugar en Luces de Bohemia al ser el lugar donde encarcelan a Max Estrella por alborotador, como recuerda una placa en la entrada de la churrería.

Aunque dicen que vive de las rentas y de la fama que tiene, a mí me gustó su chocolate y sus churros.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Cortylandia 2010


Alegría en estas fechas porque ya es Navidad.

(PD: ¿Lo más representativo de España es la Cibeles? Ufff)

Cortylandia 2010 from Natalia Marcos on Vimeo.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Madrid en Navidad

A pesar de las aglomeraciones, de no poder ni caminar por las calles, de las señoras que en medio del caos se transforman y amenazan a otros señores con "romperles la cabeza" si empujan a su hijo...

A pesar de los pesares, me encanta Madrid en estas fechas. Es un caos total, andar por el centro es casi misión imposible, aparcar, tres cuartos de lo mismo. Pero me gusta caminar por la Plaza Mayor, comprender por qué Chencho se perdió en La gran familia, ver la gente friki que se atreve a llevar gorros y pelucas de lo más extraño, ver las luces de Navidad, los puestos y las novedades de cada año. Llegar a la Puerta del Sol e imaginar que un año esté ahí para comerme las uvas en Nochevieja.

Me gusta.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Controladores y wikileaks

Llevamos unos días que estamos que lo tiramos. Trabajando mucho, sin parar. Pero es lo que toca. Wikileaks ha vuelto patas arriba la redacción de El País. Y, como es habitual, cuando pasan las cosas, pasan todas juntas: va y los controladores se ponen en "huelga" (que no es una huelga, es un boicot) salvaje.

Llevo un par de días eskupeando sin parar. Y todo el jaleo de los controladores me ha servido para publicar mi primer texto en la edición nacional de El País. Me ha hecho ilusión :)

No tengo mucho tiempo para pensar posts ni escribir y ver nada más, por eso ando algo desconectada por aquí. Tengo pendiente contaros qué me ha parecido Breaking Bad, por ejemplo.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Tuya, de Claudia Piñeiro


Hacía tiempo que una novela no me enganchaba tanto, esas en las que una página te lleva a la otra, un capítulo a otro, y así hasta que te das cuenta de que has estado leyendo más tiempo del que tenías planeado antes de empezar.

Tuya, de Claudia Piñeiro, engancha. Quizá sea por sus pocas páginas. Quizá sea por la historia ágil, entretenida, policíaca, en los límites de la novela negra. Quizá sea por la narración, casi con tantos puntos de vista como capítulos. Tuya engancha.

Inés descubre por casualidad que su marido la engaña con alguien que firma sus cartas como "Tuya". ¿Quién es Tuya? ¿Desde cuándo? ¿Por qué? ¿Merece la pena echar todo por la borda o no? ¿Cómo lidiar a la vez con una hija adolescente que no cuenta nada de lo que le ocurre a sus padres? A partir de ahí, tenemos una novela negra en la que la autora saca a relucir su maestría a la hora de narrar historias. Y en menos de lo que esperas, llegas al final...

Muy recomendable.