Un
artículo que apareció en
EL PAÍS la semana pasada analizaba
dónde resisde realmente la felicidad. Según este reportaje, que cuenta con la opinión de diversos especialistas, los datos que ofrecen los trabajadores españoles son alarmantes. "Un sondeo realizado sobre 10.500 profesionales a finales de 2007 por la firma de búsqueda de
empleo Monster.es aseguraba que más de 8 de cada 10 profesionales (unos 15 millones de españoles) se siente
insatisfecho en su trabajo".
El problema es: ¿se sienten insatisfechos por el trabajo en sí o se sienten insatisfechos por
la vida que llevan, por ellos mismos? Es fácil echar la culpa al trabajo de todo, pero
no es justo. Según los expertos preguntados en ese artículo, todo depende de nuestra
actitud. "La experiencia de los profesionales, lo que sienten en su interior, no depende de lo que les pasa, sino de
la interpretación y la actitud que toman frente a sus circunstancias". Y es que, "en vez de vivir como víctimas, culpando a los demás, a la empresa o al sistema de su malestar, es necesario que cada profesional se
responsabilice de su estado interno".
También daban algunas
pautas para conseguir esa tranquilidad y felicidad interior: "es básico cuidar la
alimentación, beber mucha
agua,
respirar profundamente más a menudo,
dormir ocho horas, practicar
ejercicio con regularidad, trabajar el
pensamiento positivo y buscar momentos de
silencio para no hacer nada, simplemente
relajarse". Pero, yo aportaría una reflexión: ¿es ésto posible en algunos trabajos? Bueno, habrá que pensar en eso de
hakuna-matata...
Por todo esto, es tan importante que cada uno elija
libremente a lo que se quiere dedicar (en la medida de lo posible, por supuesto), que uno "tenga el coraje de ir
más allá del condicionamiento sociocultural que le ha sido impuesto, de manera que deje de orientarse inconscientemente hacia
profesiones más remuneradas económicamente y, por ende, mejor consideradas por la sociedad",
como se apuntaba en otro artículo relacionado con el anterior. Vamos, que aunque la sociedad te diga que es mejor ser ingeniero, si lo que te apetece es estudiar Psicología, pues adelante.
Por cierto, es el
Día del Trabajo, así que
aquí os dejo el análisis que los líderes de los dos principales sindicatos españoles han hecho para ELPAÍS.com. Porque aún
queda mucho por hacer, mucha gente que lo pasa mal y que no pueden celebrar el día del Trabajo.